(Del lat. zēlus, ardor, celo, y este del gr. ζῆλος, der. de ζεῖν, hervir)
Celos, yo tengo celos del que te mira, del que te roza porque eres mía nada mas.
Cuando duermes, siento celos de las sábanas que te cubren.
Cuando miras, siento celos de no ser el objetivo de tu mirada.
Celos, de no ser dueño de tu boca.
Celos, de una sombra que se acuesta a tu lado.
Rabia y celos siento cuando no notas en mi cara el amor que siento.
Dulce sufrimiento que me quema a fuego lento y me hace tu enemigo.
Celos, de mis sueños perdidos contigo.
De tu risa, del roce de tus manos, yo siento celos.
Del pasado que viviste, tengo celos.
Muero de celos de que tu amor ya tenga dueño.
Tengo celos, yo que no sufrí por nadie, te miro y tengo celos.
Celos, no niego que los tenga, por un momento perdí el control…

parece sacado de una cancion o un poema de Neruda